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Madrastra borracha me empotra con fuerza salvaje

4:59 1080P 9 Milf
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Estúdio Ryanclips

La madrastra llevaba días coqueteando con miradas cuando el marido se fue de viaje y el alcohol le soltó la lengua, confesándole que la polla de su hijastro siempre le había puesto como una moto. Él no se hizo de rogar cuando ella se quitó la bata y le mostró esas tetas enormes y ese culo redondo que tanto le gustaba squeezearle con las manos. La primera lamida en el glande la hizo gemir como una puta en celo mientras él le agarraba el pelo y le metía la polla hasta el fondo de la garganta, ahogándola con cada embestida. Ella, con los ojos vidriosos y las piernas temblorosas, se dejó caer de espaldas sobre el sofá y abrió las piernas mostrando su coño bien mojado, pidiendo a gritos que la empotraran sin piedad. Él no necesitó más invitación: se clavó entre sus muslos con fuerza bruta, haciendo que los pezones de ella se le pusieran duros como piedras mientras sus caderas chocaban contra su culo con un sonido húmedo que llenaba la sala. Cada golpe le arrancaba un quejido ahogado mezclado con gemidos más fuertes, su entrepierna empapada y resbaladiza por tanto sudor y tanto líquido de excitación. Él la agarró de las caderas y la levantó como si no pesara nada, clavándosela de pie contra la pared mientras sus pelotas le golpeaban el culo con cada embestida, el sonido de carne contra carne retumbando en el silencio del apartamento. Ella no paraba de gritar que no se detuviera, que la llenara toda con esa polla gruesa que le partía el coño en dos, sus uñas clavándosele en los hombros mientras el orgasmo le recorría la espalda como un relámpago. Él, sintiendo que ya no podía aguantar más, la tumbó boca abajo sobre la mesa del comedor y se la folló como un animal, sus tetas colgando y rebotando con cada embestida violenta que le hacía chillar como una perra en celo. Cuando por fin se corrió dentro de ella, su leche caliente le inundó el coño hasta rebosar, dejando un rastro espeso que se le escurría por los muslos mientras ambos caían jadeantes sobre el suelo, exhaustos y cubiertos de sudor y semen.

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