Lenushka Squirt desafía a correrse 44 veces en 11 minutos
El olor a excitación llena el cuarto cuando te reta a ver si puedes aguantar su coño empapado y ese culo que rebota como un resorte. La ves sonreír mientras te agarra la polla y la frota contra su raja mojada, retándote a no correrte antes de que ella llegue a los 20 orgasmos. Te la metes de una estocada y sientes cómo sus paredes se contraen alrededor de tu verga, ahogando cada centímetro hasta que los muslos le tiemblan. La pones de perrito y le das con el dildo gigante, escuchando cómo gime cada vez que el juguete le roza el punto G. La volteas y le abres las piernas, metiéndote entre ellas para chuparle el clítoris hinchado mientras ella te clava las uñas en la espalda. Te reta a que la hagas gritar más fuerte, así que le metes los dedos hasta que el chorro de leche le salpica el vientre. La empotras contra la pared y le das con todo, sintiendo cómo su coño se aprieta como un tornillo alrededor de tu polla. La ves arquearse cuando el squirting le sale a chorros, empapando el suelo mientras su cuerpo se sacude. Al final, la miras jadeando, con las tetas brillantes de sudor y la cara roja de placer, y sabes que ganaste la apuesta.