Lekki slimshade se deja empotrar su culo de ensueño
Esa tarde en el cuarto, el aire estaba cargado de tensión desde hacía días. Cada mirada robada, cada roce casual entre ustedes había sido una promesa que ahora no podía ignorarse. La agarras por la cintura, sintiendo cómo su piel suave se eriza bajo tus dedos, y la empujas contra la pared mientras sus gemidos llenan el silencio. Le subes el vestido, dejando al descubierto ese culo perfecto, redondo y firme, que se balancea con cada movimiento. Te arrodillas y le separas las nalgas para lamerle el coño mojado, saboreando su excitación mientras ella arquea la espalda y te clava las uñas en los hombros. La volteas y la inclinas sobre la cama, agarrándole las caderas con fuerza antes de hundirte en su culo de una estocada, sintiendo cómo se ajusta alrededor de tu polla. Cada embestida la hace gritar más fuerte, sus muslos temblando mientras te la follas sin piedad, hasta que sus paredes se contraen alrededor de tu verga. Le das una palmada en el culo, marcando su piel con tus dedos, y aceleras el ritmo hasta que los dos explotan en un orgasmo que los deja temblando. Cuando por fin te sales, ella se gira y te mira con una sonrisa pícara: "¿Ya te cansaste o todavía tienes más para mí?"