Galeria me sorprende con su culo perfecto y sus tetas duras
‘¿Te gusta lo que ves?’ me preguntó mientras se agachaba para mostrarme su culo redondo y apretado. No podía creer lo que tenía frente a mí: sus nalgas eran tan firmes que parecían talladas, y sus tetas rebotaban con cada movimiento. Sin pensarlo dos veces, le di una nalgada fuerte que la hizo gemir, y eso solo me excitó más. Mi polla ya estaba dura como una roca, lista para hundirse en su culo perfecto. La empujé contra la pared y le levanté la falda, descubriendo que no llevaba ropa interior. Su coño estaba mojado, pero yo quería su culo, así que le escupí en el agujero y metí dos dedos para prepararla. Ella gritó, pero no de dolor, sino de placer, y eso me volvió loco. Con un solo empujón, mi verga desapareció entera dentro de su culo, y ella se aferró a mis hombros mientras yo la embestía sin piedad. Sus tetas saltaban con cada golpe, y sus gemidos llenaban la habitación. Cuando sentí que ya no aguantaba más, la giré y la puse de rodillas, follándola por detrás mientras le agarraba las caderas con fuerza. Su culo se apretaba alrededor de mi polla, y eso me hizo correrme con un chorro caliente que le llenó el ano. Cuando terminamos, su falda estaba en el suelo, arrugada y manchada de mi leche.