Latina con culo grande se venga chupando una verga enorme
La habitación está oscura, con solo la luz tenue de la lámpara de noche iluminando la piel sudorosa de Alicia Sierra, que se arrodilla frente a Steven Hard con una sonrisa de satisfacción maliciosa. La polla de él brilla bajo la saliva de ella, gruesa y palpitante, lista para ser devorada. Ella lo mira con odio mientras se la mete entera en la boca, sintiendo cómo le roza la garganta, saboreando el poder que le da cada centímetro tragado. Las manos de él agarran su cabeza con fuerza, empujándola hacia abajo, pero ella no cede: quiere que él sienta lo mismo que ella sintió cuando su ex la dejó tirada. El sonido de su boca ahogándose en esa verga es música para sus oídos, un recordatorio de que ahora ella tiene el control. Cuando ya no puede más, se la saca de golpe, jadeando, y se levanta, dándole la espalda, moviendo las caderas de forma provocadora. Steven Hard no espera: la agarra del culo, lo aprieta con fuerza, y la empuja contra la pared, abriéndole las piernas con la rodilla. La penetra de una estocada brutal, haciendo que ella grite, sintiendo cómo esa verga enorme le llena el coño hasta lo más profundo. Cada embestida es un castigo, un recordatorio de que nadie la deja ahora. Las uñas de ella arañan la pared mientras él la folla como si quisiera destrozarla, y cuando está a punto de correrse, ella gira la cabeza y le susurra al oído: 'Así se siente cuando te abandonan, ¿verdad?'