Erza scarlet se empotra fuerte en gangbang salvaje
Con esos pechos gigantescos rebotando como locos y esa cola de demonio moviéndose sin control, la zorra de Erza no pudo resistirse cuando cuatro pollas durísimas se le ofrecieron en bandeja. La primera verga se le clavó por el coño sin piedad mientras ella gritaba con la boca llena, mordisqueando la polla de otro tipo sin dejar de gemir. El tercero le empezó a empotrar el culo con fuerza, ensanchándole el agujero hasta que no pudo aguantar los gritos de dolor mezclados con placer. Las tetas le temblaban sin parar mientras la saliva le resbalaba por la barbilla, chupando sin parar a dos machos que se turnaban para reventarle la garganta. Los embistes se volvieron más brutales cuando la pusieron a cuatro patas, con una polla en la boca y otra en el coño, mientras la cuarta verga le azotaba la espalda con cada embestida. El coño le chorreaba jugos cada vez que una verga le llegaba hasta el fondo, dejando un charco en el suelo mientras los machos no paraban de soltar groserías. Los pezones duros le rozaban contra el suelo al moverse, y cada tirón de pelo que le daban solo le hacía gemir más fuerte y abrir más las piernas. Cuando por fin le soltaron el coño para que dos vergas la penetraran a la vez, Erza se corrió con un espasmo que le sacudió todo el cuerpo, gritando como una puta en celo. Las tetas le rebotaban sin control mientras los machos se turnaban para correrse dentro de ella, llenándole el vientre y el culo de leche caliente sin dejar de embestir. La escena terminó con Erza tirada en el suelo, con los agujeros bien abiertos y los muslos cubiertos de babas y semen, jadeando como una perra satisfecha después de tanto follón.