Cleiton Morhamed se la metió bien dura en el culo durante el descanso
El vestuario está vacío, solo se escuchan los gritos de la multitud afuera mientras el equipo celebra el gol. Cleiton Morhamed y Luciano Rabello se quedan atrás, los dos sudados y con la adrenalina a tope. Él lo mira con esa sonrisa de desafío, como diciendo '¿Aguantas lo que te voy a dar?'. Luciano no se achica, se baja los pantalones y se agacha, mostrando ese culo apretado que pide a gritos ser rellenado. Cleiton no pierde tiempo, agarra su polla gruesa y la frota contra el agujero rosado antes de empujarla de una estocada. Luciano gime fuerte, pero no se queja, solo aprieta más las nalgas para sentirla entera. La escena es salvaje, con los sonidos húmedos de la penetración mezclándose con los jadeos de Luciano, que ahora suplica 'Más duro, cabrón, ¿o no puedes?'. Cleiton lo toma como un reto y empieza a embestirlo sin piedad, las caderas chocando contra ese culo perfecto. En más de 10 minutos de escena, la polla de Cleiton no pierde ni un poco de dureza, y cuando por fin se corre, lo hace hasta las pelotas dentro de Luciano, que se sacude con un orgasmo que lo deja temblando. La próxima vez, Luciano promete que será él quien lo deje sin aliento.