Vecino casado se excita y me folla duro a escondidas
El tipo llegó sudando, con la camisa pegada al cuerpo y oliendo a cerveza barata, buscando las llaves que se le habían caído entre los cojines del sofá. Mientras me hablaba de su mujer y de lo mal que se portaba, sus ojos no podían apartarse de mis abdominales marcados ni de cómo mi pantalón se le antojaba demasiado ajustado. Sin que mediara palabra, sus manos grandes y callosas me agarraron de la nuca y me empujaron contra la pared del pasillo, donde su lengua gruesa y hambrienta me invadió la boca con un beso que olía a tabaco y a deseo reprimido. Yo, que nunca había estado con un hombre casado, sentí cómo mi polla se ponía dura al instante contra su muslo peludo, mientras sus dedos me masajeaban el culo por encima del bóxer hasta dejarme la tela empapada de pre-semen. 'Nunca he hecho esto con un tío', gruñó metiendo dos dedos dentro de mí sin avisar, mientras con la otra mano me bajaba el pantalón hasta dejar mi rabo palpitante al aire. La sensación de su verga gruesa frotándose contra la mía me hizo gemir como una puta en celo, y antes de que pudiera reaccionar, me dio la vuelta bruscamente, me apoyó las manos en la mesa del comedor y me empaló de un solo envite que me hizo gritar al sentir cómo su capullo me abría por dentro como si fuera la primera vez. Cada embestida sonaba como un azote húmedo, su barriga peluda chocando contra mis nalgas llenas hasta hacerlas temblar, mientras mis huevos se azotaban contra el borde de la mesa con cada golpe. 'Así, así, cabrón', le suplicaba yo entre jadeos, sintiendo cómo su polla enorme me reventaba las entrañas, hasta que de repente me ordenó que me corriera sobre su verga o me follaría hasta dejarme sin aliento. Y así fue: con un último empujón brutal, sus pelotas se le tensaron y una leche espesa y caliente me llenó las tripas mientras yo me corría sobre el parqué, dejando rastros blancos que mezclaban con el sudor de nuestros cuerpos pegajosos y el olor a sexo sucio que se nos quedó impregnado en la piel durante horas.