Tina la milf ardiente folla con su mejor amigo en el hotel
Eran las tres de la tarde cuando Tina, la vecina de al lado, entró sigilosa en la habitación de hotel donde Johnny la esperaba. Sabía que su marido podía llegar en cualquier momento, pero el calor entre ellos era demasiado intenso para resistirse. Con un vestido ajustado que apenas cubría su culo respingón, se acercó a Johnny, quien ya tenía la polla dura bajo los pantalones. Sin perder tiempo, Tina se arrodilló y empezó a chupar con ganas, ahogando los gemidos para que nadie en el pasillo los escuchara. Johnny le agarraba el pelo mientras ella movía la cabeza hacia adelante y atrás, sintiendo cómo la saliva le escurría por la barbilla. Cuando Johnny ya no pudo más, la empujó contra la cama y le arrancó las bragas de un tirón, dejando al descubierto su coño bien mojado. La penetró de una estocada, haciéndola gritar de placer, pero tuvo que taparle la boca con la mano para que no alertara a los huéspedes de al lado. Las embestidas eran rápidas y profundas, y cada vez que Johnny se hundía hasta las pelotas, Tina arqueaba la espalda y apretaba las sábanas con fuerza. El sonido de la carne chocando resonaba en la habitación, mezclado con los jadeos ahogados de Tina. Johnny no aguantó más y se corrió dentro de ella, llenándola por completo mientras Tina temblaba de placer. Cuando terminaron, Johnny se dejó caer sobre la cama, exhausto, pero Tina se quedó mirando la puerta con los ojos muy abiertos, preguntándose si alguien los habría escuchado.