Pervert Unicorn apuesta que la hace gemir en el colegio
Yo sabía que esta mexicana no aguantaría ni cinco minutos, pero cuando me retó a follármela en el receso del colegio, no pude decir que no. La empujé contra la pared del pasillo, le levanté la falda y le arranqué las bragas de un tirón, sintiendo cómo su coño ya estaba mojado antes de que mi polla siquiera la rozara. La hice arrodillarse y me la chupó como una perra en calor, gimiendo cada vez que le metía la verga hasta las pelotas en su garganta. Después la empotré contra los casilleros, levantándole las piernas para que sintiera cada embestida hasta que sus caderas chocaban contra el metal. Le clavé los dedos en el culo mientras la penetraba, haciéndola gritar tan fuerte que tuve que taparle la boca con la mano para que no nos descubrieran. En más de 10 minutos de escena, la hice correrse tres veces, y cuando por fin me vine, su cuerpo temblaba tanto que casi se desploma. Al final, solo atinó a mirarme con esa sonrisa de puta satisfecha que me dijo que la próxima vez sería ella quien ganaría la apuesta.