Home Corridas Mañana dura se sacude con la polla bien dura

Mañana dura se sacude con la polla bien dura

0:35 SD 1 Corridas
verga gruesa palpitantepolla matutina duracorrida espesa gruesamasturbación caliente gaysemen blanco abundanteeyaculación intensa gaydedos resbaladizos lechepolla pegajosa despuésgemidos entrecortados deseoorgasmo salvaje sin parar
Estúdio Cooper18210
Atores Cooper18210

La polla le pesaba como un ladrillo al despertar y, sin pensarlo dos veces, se la agarró con fuerza mientras la punta ya goteaba gotas de leche espesa. Los dedos le resbalaban con el líquido caliente que se escurría por el tronco grueso, brillante bajo la luz del amanecer que entraba por la ventana entreabierta. Se la frotó con avidez, imaginando cómo esa verga se enterraría hasta el fondo en algún agujero caliente y húmedo, sintiendo el temblor que le recorría la espalda cada vez que la imagen le ponía más duro. Los gemidos le brotaban entre los dientes mientras aceleraba el ritmo, la mano derecha bombeando la carne palpitante de abajo arriba con movimientos bruscos, la izquierda apretando los huevos bien cargados que le ardían de ganas por soltar su carga. La punta roja y ensanchada ya le dolía de lo excitado que estaba, pero no podía parar, no ahora que la leche le quemaba en la garganta de tanto aguantarse. Se corrió con un gruñido animal, los chorros gruesos y pegajosos salpicando su barriga mientras la leche espesa le resbalaba por las pelotas y le manchaba los muslos, dejando un rastro blanco y pegajoso que le hacía babear de satisfacción. El corazón le latía a mil por hora y el aliento se le escapaba entrecortado, pero aún así no se quedó quieto: siguió acariciándose la polla flácida, ahora sensible, mientras el semen le goteaba por los dedos y se le pegaba a la piel como una prueba de lo salvaje que había sido el momento. La habitación olía a sexo crudo y a sudor, con ese aroma salado que le recordaba por qué le encantaba despertarse así, con la verga lista para cualquier cosa que se le pusiera a tiro. El líquido blanco le escurría por las nalgas cuando se dejó caer contra el colchón, la mano aún aferrada a la carne blanda mientras los últimos temblores le recorrían el cuerpo, dejándolo hecho un trapo pero con una sonrisa de oreja a oreja. Sabía que, en cuanto se recuperara, volvería a buscar algo más grande para llenar, pero por ahora solo quería disfrutar de esa sensación de vacío que le dejaba el semen saliéndosele sin control, como si su cuerpo le estuviera pidiendo más a gritos.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Mañana dura se sacude con la polla bien dura"
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist