Leticia Feffer y su marido descubren el placer de compartirla
El olor a sudor y perfume barato flotaba en el aire cuando llegamos a la casa de swing, pero nada me preparó para lo que vi: Marcella Elasemacao, con sus tetas naturales rebotando mientras Macedo le metía la polla hasta las pelotas. Yo no podía creer que mi esposa, Leticia, estuviera tan mojada viendo eso, con los pezones duros como piedras. Cuando me acerqué, ella me agarró la verga y me susurró al oído: 'Quiero que me llenen de leche como a ella'. Fue entonces que todo se volvió salvaje: Marcella se arrodilló y me chupó la polla mientras Macedo le empotraba el culo, y Leticia, con los ojos vidriosos, se sentó sobre mi cara y me hizo tragar su coño chorreante. El descubrimiento de que a mi esposa le excitaba verme con otra mujer me volvió loco, y en más de 10 minutos de escena, las tres terminamos corriéndonos en una orgía de gemidos y fluidos. Al final, Macedo, con la polla aún dura, solo atinó a decir: 'Nunca pensé que tuvieras una esposa tan puta'