La pareja 69 se corre en público con sorpresas
—¿Ves cómo gotea? —susurró ella, apretando la polla de su novio con los dedos mientras lo miraba con ojos de puta hambrienta. Él no podía creer lo mojada que estaba, pero lo que descubrió después lo dejó sin aliento: bajo la luz del atardecer, vio que su coño brillaba con gotas de pre-cum que ella misma se había frotado en los muslos. La pareja 69, que siempre había sido tímida en público, decidió arriesgarse esa tarde en un parque solitario. Él la empotró contra un árbol, sintiendo cómo sus tetas grandes rebotaban con cada embestida, y cuando ella le clavó las uñas en la espalda, supo que no aguantaría mucho. La sorpresa llegó cuando ella le susurró al oído: —Quiero que me llenes toda, hasta que me corra contigo. Él no lo pensó dos veces: la levantó en el aire, la apoyó contra el tronco y la penetró de una estocada, sintiendo cómo su polla gruesa entraba hasta el cuello del útero. Ella gritó, pero el sonido se ahogó en el gemido de él cuando sintió cómo su leche caliente le llenaba el coño. No se detuvieron ahí: él la bajó de golpe, la hizo arrodillar y le disparó en la cara, dejando su semen pegajoso en sus labios y mejillas. Cuando terminaron, ella se limpió con el dobladillo de su falda, dejando una mancha blanca en la tela.