La esposa desi Kolkata lo vuelve loco con su boca y su culo
Te voy a contar cómo empezó todo: él solo quería un trago tranquilo, pero yo ya llevaba horas provocándolo. Me puse ese sari ajustado que sabes que le encanta, rozándome contra él cada vez que pasaba, mandándole fotos de mi culo en tanga mientras él se ponía más duro. Cuando por fin lo agarré de la polla, gruesa y caliente, ya no pudo aguantar más. Me arrodillé frente a él, chupando su verga entera de golpe, sintiendo cómo se le escapaban los gemidos mientras mis labios apretaban su tronco. Después lo monté a horcajadas, dejando que su polla me llenara hasta que mis muslos temblaban, moviéndome como una diosa hasta que los dos explotamos. Ahora mismo, mientras escribo esto, solo pienso en cómo le gusta que lo provoque, en cómo su mirada se vuelve salvaje cuando lo hago esperar. ¿Te gustaría estar en su lugar?