La colegiala rubia paga con su boquita y su coñito virgen
—'Professor, no debería estar aquí... pero no puedo evitarlo.' Me susurró la pequeña Yasmin Avila mientras me agarraba la polla bajo la mesa de la cocina de sus padres. Sabía que esto estaba mal, que si nos atrapaban la expulsarían, pero su coño mojado ya estaba chorreando por mi verga. Empecé a chuparle los pezones rosados mientras le metía dos dedos en su culito apretado, haciendo que gimiera ahogando los gritos contra mi pecho. Ella se arrodilló ante mi polla dura, abriendo bien esa boquita de angelito para tragarme entero de golpe, sus ojos llorosos por mi grosor. La tiré sobre la mesa, separándole las piernas para ver su pussy rosada temblando. Sin piedad, le clavé mi verga hasta hacerle tocar el fondo, escuchando sus quejidos de placer cada vez que mis pelotas golpeaban su culo. La volteé de rodillas, empujando su cabeza contra el mantel mientras la empotraba como una perra en celo, sintiendo su coño apretarse alrededor de mi polla. Cuando ya no aguanté más, me corrí en su cara, llenándole los labios de leche espesa. La próxima vez, voy a atarla mientras se la meto en el culito virgen.