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Fotos robadas a mi hermanastra y la empoto brutal

12:25 720P 7 Latinas
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Estúdio Britannysexxx

Desde que cumplió los dieciocho la hermanita de mi viejo ya no era la misma niña flaquita que jugaba con muñecas, sino una morena de curvas explosivas que se pavoneaba por la casa en esos shorts ajustados que le marcaban el culo como si fuera de porcelana fina. Un día la pillé bajando las escaleras con el pelo aún mojado de la ducha, el agua escurriéndose por sus tetas pequeñas y duras que apenas se escondían bajo una camiseta sin mangas, y la polla se me puso dura al instante al imaginarme lo que escondían esos calzoncillos de encaje que llevaba. Sin pensarlo dos veces le arrebaté el celular de las manos cuando intentó sacarme una foto con esa sonrisa pícara que me vuelve loco, y antes de que pudiera quejarse ya estaba con la espalda contra la pared, mis dedos hurgando entre sus piernas para comprobar si el coño ya estaba mojado de anticipación. Ella gimió cuando le arranqué el short de un tirón, dejándole las piernas blancas y temblorosas expuestas mientras le metía dos dedos de golpe, sintiendo cómo se contraía alrededor de ellos como si ya estuviera lista para que la llenara por completo. Con la polla palpitando de ganas la giré contra la pared, sus tetas aplastadas contra el yeso mientras le agarraba las caderas con fuerza para hundírsela hasta el fondo sin piedad, cada embestida haciendo que sus gemidos se volvieran más agudos y desesperados. La hermanita gritaba mi nombre entre sollozos, sus uñas arañando la madera mientras yo la empotraba con saña, el sonido de nuestros cuerpos chocando llenando la casa como un maldito concierto de carne y lujuria. Sentí cómo su coño se cerraba a mi alrededor con cada embestida, sus paredes palpitando mientras la llevaba al límite, y cuando por fin se corrió con un chillido agudo, casi me vuelvo loco al ver cómo su leche me empapaba los huevos. No me detuve ahí, claro, porque esa puta necesitaba más, así que la levanté en vilo y la tiré sobre el sofá, donde le abrí las piernas de par en par para clavármela otra vez hasta que los dos terminamos exhaustos, sudados y completamente satisfechos después de esa follada que nos dejó a los dos sin aliento.

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