Britney Jay se deja empotrar el culo mientras me chupa la polla
—'No deberíamos hacer esto, Karl...'— me susurró Britney mientras se arrodillaba frente a mí, sus labios pintados de rojo rozando mi verga ya dura. Sabía que estaba mal, pero no podía parar de mirarla: sus medias de red apretando sus muslos, el culo al aire con ese agujero apretado que pedía a gritos ser reventado. Le agarré el pelo y la obligué a tragarse mi polla hasta el fondo mientras con la otra mano le metía dos dedos en el culo, sintiendo cómo se contraía de placer. Ella gemía ahogada, la saliva escurriéndosele por la barbilla, y yo no aguanté más: la puse a cuatro patas sobre la cama, le bajé el tanga de encaje y le clavé la polla en el culo de una estocada, sintiendo cómo su agujero se cerraba alrededor de mi verga. Cada embestida la hacía gritar, el sonido de su carne chocando contra la mía llenaba la habitación. En más de 15 minutos de escena, la follé en todas las posiciones: perrito, boca abajo con las piernas abiertas, incluso la puse contra la pared mientras le apretaba las tetas. Cuando me corrí, lo hice dentro de su culo, sintiendo cómo mi leche caliente la llenaba por completo. La próxima vez, le voy a meter la polla en la boca mientras le rompo el culo con el consolador.