Anal salvaje en el bosque con la milf más caliente
“¿Te atreves a seguirme hasta aquí?”, me susurró Bella Cracke Ai con esa voz que me derritió las entrañas. Llevaba semanas mirándome con esos ojos hambrientos cada vez que pasaba por su casa, y hoy por fin me llevó al bosque donde nadie nos vería. El aire olía a tierra mojada y a sexo, y cuando me arrodillé para chuparle ese coño depilado con cuidado, supe que no habría vuelta atrás. Sus uñas se clavaron en mi nuca mientras me empotraba contra su culo redondo, sintiendo cómo su carne se abría para mí. “Más duro”, gimió, y le di lo que pedía, clavándosela hasta que sus muslos temblaron. El sonido de mi polla entrando y saliendo de su culo mojado resonaba entre los árboles, y cuando me corrí sobre su espalda, supe que esto solo era el principio. La próxima vez, te voy a hacer gritar tanto que los pájaros se callarán.