Amateur se deja humillar con su polla dura en la cama
La chica amateur no podía resistirse a la idea de probar algo nuevo, algo que la hiciera sentir diferente, algo que la excitara hasta el límite. Desde que conoció al tipo, supo que él tenía una polla enorme y que le encantaba jugar sucio, pero nunca imaginó que terminaría arrodillada frente a él, chupando su verga mientras él le agarraba el pelo con fuerza. La sensación de su polla caliente y dura en su boca la volvía loca, y cada vez que él le empujaba la cabeza hacia abajo, ella gemía más fuerte, sintiendo cómo su coño se mojaba sin control. Él no se conformaba con eso, quería más, así que la empujó contra la cama y se sentó sobre su cara, obligándola a chupar su polla mientras él le metía los dedos en el coño, haciéndola gritar de placer. La chica no podía creer lo mojada que estaba, cómo su cuerpo respondía a cada toque, a cada embestida, a cada orden que él le daba. Él le decía cosas sucias al oído, le decía que era una puta, que su coño era perfecto para ser follado, y ella solo podía gemir más fuerte, sintiendo cómo su cuerpo se tensaba cada vez más. Cuando él finalmente se corrió en su boca, ella tragó cada gota, sintiendo el sabor salado de su leche caliente, y supo que quería más, que quería que la follara duro, que la hiciera suya de todas las maneras posibles. Él no la decepcionó, la tomó por detrás, metiendo su polla enorme en su coño mojado, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba de placer, sintiendo cómo cada embestida la acercaba más y más al orgasmo. Cuando finalmente se corrió, fue tan intenso que casi se desmaya, pero él no la dejó descansar, la hizo chupar su polla de nuevo, la hizo tragar su leche una y otra vez, hasta que ambos quedaron exhaustos, sudados y satisfechos.