Roxy se traga vómito y aguanta culo de perra en escena extrema
Roxy llegó con cara de inocente pero ya llevaba el culo apretado de ganas de que la tratasen como a la puta que es, con ese cuerpo de eighteen que le hace babear a cualquiera. El cabrón de turno la agarró de los pelos y la arrastró por el suelo mientras le escupía en la cara y le soltaba groserías al oído para que se sintiera la peor basura del mundo. Ella, con los labios pintados de rojo y la boca bien abierta, no tardó en probar su propia medicina cuando le metió hasta la garganta la polla más gruesa que había visto en su vida. Roxy no pudo evitar arquear la espalda mientras el cabrón le empotraba la verga hasta el fondo, haciendo que le brotaran lágrimas de los ojos por lo profundo que le entraba. Entre arcadas y gemidos ahogados, el muy cerdo le llenó la boca de babas y hasta le escupió dentro para que se atragantase con su propia vergüenza. Cuando Roxy ya no podía más, la voltearon boca abajo y le levantaron el culo para partirle el coño a base de embestidas brutales que le dejaron los muslos temblando. El cabrón le metió los dedos en el culo sin piedad mientras le escupía en la boca abierta, obligándola a tragarse cada gota de saliva caliente que le caía encima. Roxy, convertida en una esclava de su polla, solo atinaba a gemir como una perra en celo mientras el tipo le gritaba que era una puta asquerosa que merecía que le partieran el culo hasta reventar. Entre gritos y babas, la escena explotó cuando el cabrón se corrió dentro de ella sin avisar, llenándole el culo de leche espesa mientras le escupía en la cara una última vez para humillarla aún más. Roxy quedó tirada en el suelo, con el coño y el culo goteando, los labios hinchados y la mirada vacía de tanto placer sucio que ya no sabía ni dónde estaba.