Reina Rae chupa y cabalga con su polla favorita en escena caliente
Esa tarde en el set, Brian Omally y yo no aguantábamos más la tensión, cada mirada, cada roce casual entre los ensayos habían sido fuego lento por días. Cuando por fin nos quedamos solos, no hubo preámbulos: me arrodillé frente a él y empecé a masajear esa verga dura con mis manos, mientras mi saliva goteaba en su punta. ¿Te gustaría estar en su lugar? Ver mis labios estirados alrededor de su pija, chupando hasta que sus caderas comenzaron a moverse solas. Pero no me conformé con eso, lo monté como una diosa, sintiendo cómo su polla me llenaba hasta el cuello del útero, mientras mis tetas saltaban delante de sus ojos. Luego, lo volví a tomar en mi boca, recibiendo cada gota de su leche con un gemido ahogado. Ahora mismo, solo pienso en cómo ese gruñido suyo se queda grabado en mi mente, como si fuera ayer que lo tuve dentro.