Mariopuzo se baña y te reta a empotrarla como nunca
Estás viendo cómo Mariopuzo se recuesta en la bañera, el agua tibia resbala por sus curvas mientras te mira con esa sonrisa desafiante. La agarras por las caderas y sientes cómo su piel mojada se pega a tus dedos, el aceite brilla bajo la luz mientras te la chupas con fuerza, saboreando cada gota de su excitación. Ella arquea la espalda, gimiendo fuerte, y te reta a ver si puedes hacerla correrse antes de que ella te haga rogar. Te la metes de una estocada, sintiendo cómo su coño apretado te aprieta hasta las pelotas, y ella grita tu nombre mientras sus uñas se clavan en tu espalda. El agua salpica con cada embestida, el sonido de la carne chocando resuena en el baño, y sientes cómo su respiración se acelera, sus muslos tiemblan cuando te la empotras contra la pared. Ella te desafía a que la hagas gritar más fuerte, y tú le demuestras que puedes, follándola sin piedad hasta que su cuerpo se estremece y se corre en tu polla. Cuando terminas, ella te mira con esa sonrisa de satisfacción, pero sabes que la próxima vez será aún más salvaje.