Polla musculosa empotra a rubia por el culo
La rubia de tetas chiquitas lleva un vestido ajustado que le marca el culo prieto cuando se agacha a recoger un trago del suelo, dejando ver su tanga rosa bajo la luz roja de la discoteca. Él, un inglés cachas con la polla dura como una piedra, se acerca sin decir ni pío y le agarra del pelo para hundirle la cara entre sus tetas mientras le susurra al oído lo putita que está cuando se deja empalar sin pensarlo. Ella gime fuerte y se lame los labios, sabiendo que va a recibir una follada brutal por el culo que le va a dejar las nalgas rojas y temblorosas. Sin perder tiempo, él la empuja contra la pared, le baja el tanga de un tirón y le escupe en el coño antes de clavarle la polla en el culo sin piedad, haciendo que ella grite como una posesa mientras sus muslos se humedecen de lo mojada que está. Él la agarra de las caderas con fuerza y empieza a empotrarla a un ritmo frenético, con las pelotas golpeándole el clítoris cada vez que la embiste hasta el fondo, haciendo que a ella se le pongan los ojos en blanco y le tiemble el cuerpo entero. La rubia no para de gemir, le suplica que no pare y le pide más, mientras él le mete dos dedos en la boca para que los chupe antes de sacárselos y untárselos en el culo para que el acceso sea más fácil. Cuando por fin se corre, eyacula dentro hasta rebosar, con la leche chorreándole por las piernas mientras ella se corre gritando su nombre como una loca. La escena termina con él dejándola tirada en el suelo, con el culo lleno de leche y el vestido hecho jirones, mientras ella se retuerce de placer y dolor, sabiendo que esta noche no va a olvidar fácilmente a ese inglés con la polla monstruosa.