Melody se divierte en Brasil con un culo perfecto
La arena ardiente bajo mis pies y el sol quemándome la piel mientras Shane me agarraba por detrás, sus manos grandes apretando mis nalgas como si fueran suyas. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos, pero el calor entre mis piernas no me dejaba pensar. Mi coño ya estaba mojado antes de que sus dedos se colaran por detrás de mi bikini, explorando cada pliegue con una lentitud que me volvía loca. 'No podemos', gemí, pero mi cuerpo se arqueó hacia atrás, buscando más. Shane no dijo nada, solo me empujó contra la pared de la cabaña, su polla dura como roca presionando mi culo. Sentí el momento en que la punta rozó mi entrada, y aunque sabía que alguien podía pillarnos, no me importó. 'Fóllame', le supliqué, y él lo hizo, metiéndola de una estocada que me hizo gritar. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que sus pelotas chocaban contra mi piel. Mis gemidos se mezclaban con el sonido de la playa, el viento llevándose mi culpa mientras me corría en su verga. Ahora, con su semen goteando por mis muslos, solo pienso en cuándo volveremos a hacerlo.