Lovebombing saca el plug para meterle la polla en el culo
“¿Ya te vas a decidir o qué, cabrón?”, le dijo ella con esa voz ronca de puta caliente, mientras se retorcía en el sofá con el plug anal bien hundido en el ojete. Llevaba días provocándolo, restregándose contra él en la cocina, mordiéndose los labios cuando él la miraba, hasta que por fin no aguantó más y le arrancó el plug de un tirón, dejando su culo bien abierto y mojado. “Ahora sí, perra, te voy a reventar ese culo que tanto has estado pidiendo”, gruñó él mientras le escupía en el agujero y le metía los dedos para abrirla más. Ella gimió como una loca cuando sintió la punta de su polla gruesa empujando contra su entrada, y cuando por fin se la clavó de una estocada, todo su cuerpo se tensó. “¡Joder, qué duro me lo estás metiendo!”, chilló, pero él no paró, embistiendo una y otra vez hasta que el culo de ella se adaptó a su verga entera. El sonido de carne chocando contra carne llenaba la habitación, y cuando él le agarró las caderas para empotrársela más fuerte, ella empezó a correrse sin poder controlarse. “¡Sí, sí, así, cabrón, rómpeme el culo!”, gritó, y él no tardó en vaciarle toda la leche adentro, dejándola temblando y con el ojete bien abierto. “¿Ves? Sabía que te iba a encantar”, dijo él con una sonrisa de satisfacción, mientras ella se lamía los labios, ya pensando en la próxima vez.