Keite Fernandes muestra sus curvas en solo caliente
Keite Fernandes se retuerce sobre la cama con ese culito prieto y esos pechos redondos que no dejan indiferente a nadie. Se pasa la lengua por los labios mientras sus dedos se pierden entre sus pliegues, dejando el coño más que mojado antes de que la cámara ni siquiera enfoque bien. Con un gemido ronco, se agarra los pezones y se los retuerce, sintiendo cómo el calor le sube por el vientre hasta hacerle temblar las piernas. No aguanta más y se tumba boca arriba, abriendo las piernas de par en par para que la polla imaginaria que ya siente dentro empiece a embestirla sin piedad. Se frota el clítoris con una mano mientras con la otra se agarra un pecho, apretando fuerte mientras los gritos se le escapan sin control. El cuerpo le arde, la humedad le resbala por los muslos y no puede evitar imaginarse a esa polla dura penetrándola hasta el fondo, llenándola de leche caliente bien adentro. Se corre con un espasmo brutal, arqueando la espalda y mordiéndose el labio inferior hasta casi sangrar, mientras el orgasmo le recorre cada centímetro de piel como un rayo. Queda tirada en la cama, jadeante, con el coño palpitante y los muslos cubiertos de sus propios jugos, sabiendo que ningún otro cuerpo le va a dar lo que ella se da a sí misma.