Ebony Star se entrega a Jackcock en una follada de sumisión total
Jackcock me miraba con esa sonrisa de dueño mientras yo me arrodillaba frente a él, sabiendo que mi coño ya estaba empapado solo de verlo. Me ordenó que me quitara la ropa despacio, disfrutando cada segundo de mi humillación, y yo obedecí como una perra en celo, dejando que sus manos me recorrieran el culo antes de que me empujara contra la pared. 'Hoy vas a aprender a obedecer', gruñó antes de meterme la polla hasta las pelotas, haciéndome gemir como una puta en celo. Me empotraba contra el colchón en más de 11 minutos de escena, cambiando de posiciones como si yo fuera su juguete personal, desde el perrito hasta montarlo como una amazona, pero siempre bajo su control. Cuando me ordenó que me corriera, yo no pude resistirme, explotando en un orgasmo que me dejó temblando, pero él ni siquiera se inmutó, solo se apartó para limpiarse, dejando mi coño palpitante y vacío. Jackcock se quedó mirando mi cuerpo sudado, satisfecho de haberme dominado por completo.