Doctora india caliente se deja follar por su hijastro
La doctora llevaba días mirando al hijastro con cara de pocos amigos mientras ajustaba su bata blanca, pero hoy no pudo más: sus caderas se movían solas cada vez que él pasaba cerca con esa sonrisa pícara. El chico, que ya tenía la polla más dura que una roca, no pudo resistirse y la empujó contra la puerta del consultorio en cuanto ella le ordenó quedarse después de hora. Con un tirón seco le arrancó la ropa interior mientras le susurraba al oído lo puta que estaba por necesitar que le metieran hasta el fondo ese coño que ya goteaba sin control. Ella jadeó cuando sintió el primer empellón brutal, sus tetas rebotando contra su pecho mientras él la empotraba contra la mesa de exploración con una mano en su garganta y la otra agarrándole el culo para clavársela más profundo. Los gemidos llenaron la sala, mezclándose con el sonido húmedo de sus cuerpos chocando, el olor a sexo y sudor empapando el aire mientras la doctora se dejaba hacer como una perra en celo, con la boca entreabierta buscando aire y los dedos arañando su espalda. Él le ordenó callarse cuando sintió que el orgasmo le subía por la espalda, pero sus gemidos se volvieron más agudos y desesperados cuando la llenó con una corrida bien espesa que le hizo temblar las piernas. La doctora no pudo evitar correrse al mismo tiempo, su coño palpitando alrededor de su polla mientras se derramaba sobre la bata blanca, ambos jadeando como animales después del frenesí. Él no se detuvo ahí: la volteó sobre la camilla, le levantó las piernas y le metió la verga hasta el fondo mientras le gritaba que era una zorra mala por dejar que su hijastro la dejara así de mojada. Ella solo pudo suspirar y arquear la espalda, su cuerpo traicionándola por completo mientras él terminaba de romperla con embestidas lentas y profundas que le hicieron ver estrellas. Cuando por fin se corrió de nuevo, esta vez en su boca, la doctora no pudo más que aceptar que necesitaba más, mucho más, de esa polla que la había dejado completamente destruida.