Karmella Sutra se empotra con un vibrador en su coño mojado
Te la encuentras en la habitación, con esas medias de red que le marcan las piernas y el tanga negro que apenas cubre su culo respingón. La agarras por la cintura y la empujas contra la cama, sintiendo cómo su coño ya está chorreando de lo excitada que está. Le arrancas el tanga de un tirón y le metes el vibrador hasta que sus gemidos se ahogan contra la almohada. Sabes que su marido podría volver en cualquier momento, pero no puedes parar de follarla con ese juguete, escuchando cómo su respiración se acelera cada vez que lo mueves más adentro. Le metes los dedos por detrás mientras el vibrador no para, y ella se muerde el labio para no gritar. Sientes cómo su cuerpo tiembla cuando se corre, apretando el vibrador entre sus piernas. Al terminar, ves el tanga roto en el suelo y el vibrador cubierto de sus jugos, brillando bajo la luz de la habitación.